Este blog pretende ser un medio de expresión de ideas y está orientado principalmente a compartir con gente de toda hispanoamérica sobre temas tan variados como realismo mágico, esoterismo, filosofía, literatura, arte, antropología, etc. Por eso esta imagen que representa una convergencia que se pierde en la eternidad del universo...bienvenidos tod@s. Afectuosamente...Otto.
domingo, 13 de marzo de 2011
Mejor no estorbar...
A propósito del atinado artículo de la columnista Dina Fernández Garcia, en el cual, con la elegancia que le caracteriza, pone sobre el tapete un tema que, aunque al grueso de la población le tiene sin cuidado, dice mucho sobre la ética de la clase política guatemalteca.
Dicho artículo se refiere a las restricciones que el Tribunal Supremo Electoral (TSE), mediante la Ley Electoral y de Partidos Políticos pretende aplicar a las organizaciones político-electorales para el buen uso de las posibilidades y medios publicitarios a escasos seis meses de la primera vuelta electoral.
Es inaudito que, ahora en plena era de la información, se pretenda legislar y regular el uso de los medios masivos de comunicación con la excusa de disminuir (porque no creo que sean tan ingenuos que pretendan eliminar), el uso de fondos de dudosa procedecia en la campaña electoral que está viento en popa.
Coincido plenamente con Dina Fernández en que, esta normativa no solo no se aplica sino que constituye un estorbo jurídico a la actividad política en el contexto de un Estado de Derecho. Debierase en todo caso legislar para una efectiva auditoría cualitativa de los fundos utilizados en las campañas sin pretender regular aspectos cuantitativos.
miércoles, 2 de junio de 2010
NUESTRO PRINCIPAL ACTIVO
Definitivamente la única y verdadera riqueza es la del corazón.
He escuchado muchas veces a padres de familia que dicen a sus hijos “estudien porque la educación es la única herencia que les puedo dejar y la única que nadie jamás les podrá arrebatar...”. Primera objeción: la educación implica un proceso de autodescubrimiento de nuestras mejores aptitudes, habilidades y destrezas como seres humanos y la disposición de esas características al servicio de la sociedad. Una fracción del concepto de educación es la instrucción, que es el término que generalmente se homologa a educación, por tanto el cúmulo de información que los sistemas educativos formales nos proveen no constituyen en sí mismos educación. Segunda objeción: toda esa información puede en un momento no estar disponible y por lo tanto dejar de ser útil, he oído de un gran ingeniero que sufrió un accidente y textualmente se le formateó, el disco duro, declarado legalmente interdicto dejó de ser ingeniero. Entonces casi que lo único seguro que nos va quedando es un algo que yo creo verdaderamente invaluable: nuestras relaciones con otros seres humanos y los vínculos afectivos que establecemos a lo largo de la vida. Eso sí que es perdurable.
Nuestras relaciones familiares, laborales, sociales, etc. van dando forma y sentido a nuestra existencia y constituyen nuestra mejor carta de presentación. Yo lo entiendo así: si gente me ama y me aprecia genuina y desinteresadamente hoy más que ayer, en esa medida puedo decir que hoy soy mejor que ayer.
A lo largo de la vida este es nuestro activo más importante: nuestras relaciones. Esta entrada se las dedico a todas esas personas que han llegado a mi vida y me han ayudado a ser mejor, mis padres, mis hermanos, mis maestros, mis amigos, mi esposa, mis hijos, mis compañeros de trabajos y una largo etcétera que definitivamente se lo agradezco a Dios. Pero así como todo, las relaciones nacen, crecen, evolucionan y muchas veces llega un momento en que materialmente debemos seguir rumbos diferentes. Eso ha sucedido en estos días pues el director de la oficina en que laboro ha sido nombrado a otro puesto, de mayor responsabilidad, es alguien que he llegado a admirar como un líder positivo y como un agente de cambio no solo a nivel organizacional sino en lo que más importa y que es materia de esta entrada: las relaciones humanas.
El Licenciado Miguel Ángel Reyes Gómez, un humanista de alto calibre, acude a otros derroteros en la vida, en lo que a mí respecta le auguro los mejores resultados pues para mi es de esa gente que no solo Guatemala sino el mundo necesita. Gente que, sin dejar de lado el desarrollo profesional, se ocupe de mejorar nuestras relaciones, repito: nuestro activo más importante.
viernes, 14 de mayo de 2010
PANAJACHEL
Increíble...a mis 38 años vengo a conocer Panajachel. Bueno, en verdad durante mis doce años de trabajo en el periódico a penas si pude salir unas tres veces de la ciudad y antes conocí mucho de mi lindo país pero no Panajachel. ¡lindo lugar!
sábado, 30 de enero de 2010
COMPETITIVIDAD

¿Qué implica ser competitivo? ¿Acaso no implica superar a otros, seguir adelante y dejarlos en el
camino? Yo entiendo el ser competitivo como la antítesis de la fraternidad, de la solidaridad, ser
competitivo es la antítesis del amor.
Hoy mi hijo José Pablo, asistió a su primer día de clases y estuve escudriñándo en mi compendio
de "sermoncitos", algo para darle; algo que no se le olvidara fácilmente. Tiene diez años, pero percibo
como que definitivamente va a ser un adolescente prematuro, sin embargo como papá lo sigo viendo
como un bebé...si ya sos padre o mádre, sé que me comprendés...
Después de pensar un rato le dije que no se olvidara que cada instante es único, por lo tanto los aciertos
y errores cometidos no tienen porqué afectar el presente más que para aprender de ellos (me gusta la
frase"porqué seguir cometiendo los mismos errores habiendo tántos errores nuevos por cometer...") y
que al único a quien debe superar es a sí mismo...que no es ni más ni menos que nadie, por lo que lo
peor que puede hacer es juzgarse tomando como punto de referencia a otros, alabé sus virtudes y le
recordé que es un niño inteligente, cretivo y noble.
Luego, para mi adentro me pensé que me quedé corto...recordando las palabras del Maestro..."aquel
de ustedes que quiera ser el más grande en el Reino de Dios deber hacerse el más pequeño entre sus
hermanos". ¿En dónde cabe acá la competitividad?
Definitivamente nuestra cultura occidental, predominantemente cristiana, está cimentada en una grave
disyutiva...pues los conceptos de globalización, competitividad, etcétera no se perciben por ningún lado
en las tradiciones cristianas primitivas...hago esta aclaración porque en la llamada teología de la
prosperidad se han forzado los conceptos hasta que sus adeptos los perciban en la ecuación:
PROSPERIDAD MATERIAL = BENDICIÓN DE DIOS
Si esto fuera así entre los humanos más bendecidos estarían los astros de la farándula, adictos a los
antidepresivos que se acojen cíclicamente a centros de desintoxicación, los póliticos corruptos que, una
vez salen del poder se exilian en algún paraíso fiscal a escribir sus memorias o los capos y mafiosos
que gastan sus fortunas en procurarse seguridad, en retorcer las leyes y en comprar voluntades.
Si de eso se trata la competitividad...hijito mío no seas competitivo, por el contrario sé féliz, sé fraterno,
sé solidario y tomá en serio lo que te dije en son de broma: disfrutá y dejá que los demás te disfruten.
Con todo amor.
Tu papá.
jueves, 3 de diciembre de 2009
VUELTA A MACONDO
Doce años pasaron y ahora, en retrospectiva me parece que no han pasado aún. Todavía me falta por vivir, espero.
Durante mis años de negociante en eso de los periódicos, estuve como ajeno a una parte de mí que siempre consideré sagrada: la literatura, la música y un anhelo de encontrar en ellos un escape lúdico que guardo en mí como un pedacito vivo de mi niñez. Esa parte de mi, que en los trajines de la diaria lucha por tener un mejor status, un mejor “nivel de vida” fui olvidando y cambiando por una sinfonía indolente y monótona de angustias cotidianas, da de nuevo señales de vida y lanza un hondo grito de esperanza…¡Macondooooooo!
De a poco he ido acudiendo al llamado del dharma y he comenzado mi camino de vuelta a Macondo…el lugar imaginario donde García Márquez nos llevó a perdernos en el laberinto genealógico de los Buendía, donde Remedios La Bella remontó al almendro y alcanzó a tocar las estrellas y donde el fantasma de Melquíades ronda eternamente dictando versos proféticos en sánscrito a quien esté tan loco para verlo en la penumbra de su cuarto y para ponerle atención.
Mi vuelta a Macondo me emociona y lo estoy celebrando con la relectura de “Cien años de Soledad” y reinscribiéndome en la universidad con la intención de terminar mi carrera de informática y administración de negocios (que nada que ver con literatura y música) y que me sirve para enfatizar que puedo aspirar a ser multifacético.
Vuelvo a Macondo porque siempre se me ha figurado como ese lugar utópico donde se acude en los corredores oscuros de la conciencia, cuando el alma pide a gritos un respiro de aire nuevo y un sorbo refrescante de cara a un Caribe tórrido y caliente; un inframundo latinoamericano mío y de todos.
¡Ah…Macondo! Hasta tu nombre me resuena en el vacío como el silencio y soledad que tanto buscan los espíritus atormentados, los cansados de vagar por la jungla de asfalto y los egos empeñados vanamente en aparentar éxito y felicidad, sin entender que están a la vuelta de la esquina esperando junto a dos íntimos amigos: aceptación y desapego.
Macondo se me figura un centro de energía cósmica. Algo así como el Portal del Señor de Asturias, la dulce anatomía de la Gala de Dalí, la cumbre helada del Kotopaxi, el sihguán entrada a Xibalbá o la Vieja Habana de Fidel y los frutos de su revolución.
Macondo…ese lugar a donde vuelvo de vez en vez y ahora, poco a poco voy asumiendo como mi origen y destino, para ir comenzando a cerrar el semicírculo de esta vida y comenzar otra…en otro sentido, en el sentido de una implosión cada vez más dentro de mi mismo, adentro, adentro sucesivamente al infinito y desde allá pensar: ¡Gracias Gabo!
viernes, 31 de julio de 2009
¡QUÉ VERGÜENZA CENTROAMÉRICA!

El comisario del condado de Cochise recuperó el cadáver de un guatemalteco, de 22 años, Identificado como Rogelio Antonio Rodas, a inmediaciones del distrito de Sierra Vista. El migrante murió tras una caminata de seis días por el desierto, sin agua ni comida, en un intento por ingresar ilegalmente a Estados Unidos según indica hoy el diario Arizona Daily Star, en su página de Internet.
El párrafo anterior lo he tomado de la edición del viernes 31 de julio de 2009, del diario Prensa Libre en su versión electrónica. Siempre he pensado que los inmigrantes centroaméricanos son una de nuestras mayores vergüenzas como región...pero no me malentiendan, considero completamente encomiable el esfuerzo de los millones de centroaméricanos que, buscando mejores condiciones económicas para sus familias han debido salir de nuestros paises e ir a verder su fuerza de trabajo en otras latitudes, específicamente Estados Unidos.
Son una de nuestras mayores vergüenzas porque siendo paises con un tremendo potecial de riqueza, entendida esta como la transformación mediante la inversión de capital y fuerza de trabajo, de dichos recursos en satisfactores puestos al servicio de la humanidad; lo mejor de nuestro capital humano, la juventud, tiene que salir y dejar a los suyos por falta de oportunidades de trabajo.
Qué tan dificil es para nuestro políticos entender que gracias a su sacrosanta intervención en la economía, terminan perjudicando a los que dicen querer ayudar. Tengo muchos amigos y familiares que han optado por emigrar y así mi familia como casi todas las familias de mi paìs, Guatemala, están rotas...rotas por una distancia que duele, por el inexorable tiempo que pasa y no perdona y en muchos casos por el olvido que termina por romper los débiles lazos que unen a los de acá con los de allá.
Los izquierdistoides pregonan y han vuelto un slogan aquello de "Guatemala, nunca más", refiriendose a la represión desatada a raíz de la guerra civil, ahora yo digo "Guatemala, ¿hasta cuando?", hasta cuando vamos a seguir teniendo como principal producto de exportación los talentos, capacidades y fuerzas de nuestra gente, hasta cuando sufriremos las consecuencias de la desintegración familiar que nos conduce directamente a la debacle social y en no mucho tiempo a un estado fallido.
¡Qué vergüenza Guatemala!
¡Qué vergüenza Centromérica!
viernes, 10 de julio de 2009
EXITO
El éxito ha sido desde siempre tema de muchos libros, películas, conferencias, seminarios, y un largo etcétera. Tanto ha sido así que incluso el libro de los libros, la Biblia aborda el tema en muchos de sus pasajes por ejemplo: 3 Juan 2 "Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma". Filipenses 4:19 "Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús".
Desde esta primigenia definición bíblica, pasando por Og Mandino, Norman Vincent Peale, Sig Siglar, Napoleón Hill y muchos otros clásicos de la literatura de autoconocimiento y superación personal el tema del éxito se ha desarrollado una y otro vez en diferentes matices y concepciones.
Bien, todo esto lo asumo como una justificación para también, a mi manera, entrarle al tema. Lo primero que me gustaría expresar es el la definición de éxito no ha sido escrita aún, al menos no la que cada uno de quienes leen esto, se crea que es de debe ser el éxito, ya que es un concepto dinámico que va surgiendo de un autodescubrimiento y va de la mano con lo que cada un@ quiera de la vida.
Es un concepto que evoluciona en forma directamente proporcional a la evolución de la conciencia del ser y que, se va perfeccionando de a poco hasta alcanzar una plenitud. Entre tanto yo estoy elaborando mi propio concepto y te invito amig@ a que tú empieces a elaborar el tuyo.
El mío dice algo así: Éxito es disfrutar de paz espiritual y mental; salud física y emocional y prosperidad material, mediante satisfactores obtenidos en actividades que me procuren felicidad y autorealización.
En otras palabras, hacer lo que amo y que me paguen por eso...y que lo me paguen exceda mis necesidades... y que por tanto pueda compartir y compartime con las necesidades de mi prójimo ¡que más se le puede pedir a la vida!
Bien, para mí eso es éxito, pero lograr una definición es tan solo el primer paso. El cómo materializar esa definición en nuestra vida,son otros veinte pesos...perdón otra entrada.